Endurece mis venas, ya no quiero sentir.
Aléjate, que tu cara hoy no quiero ver.
Sabes que tu presencia ahoga mi latir,
Como mis ojos sedientos al estar junto a ti,
Despilfarran lágrimas vertientes en manos cortadas.
No me acuerdo de cuando no te di la bienvenida,
Pero entiende que mi puerta está cerrada.
Que tu entrada no será fácil, y que candente,
Como la llama de esta candela, tendrás que arder
Para poder llamar mi atención.
Busca a otro quien inspirar, solo tu rondar
Da suficiente a esta alma para gritar.
Siento como tocas con tu fría palma
La puerta de este humilde artesano.
Quien sin calor para mantenerse vivo
No abrirá esta puerta hasta que salga el sol.
Oh, Tristeza, llévate este dolor contigo,
Si tanto quieres de mi algo.
Emprende tu camino y síguelo sin parar.
Cuando estés lo más lejos que puedas,
Entonces vuelve a ver atrás...
Veras que ya no estoy...
Veras que mi puerta está abierta...
Veras que mi casa esta vacía...
Tristeza, vierte mis penas en el rio,
Algún día llegaran al mar...